
En el año 94 di unos veinte conciertos con banda en Oviedo, lo cual era para la época una cifra bastante elevada. Los dimos donde quisimos, o mejor dicho, donde nos quisieron. En el antiguo Rosal 20, en El Tiesto, en La Santa Sebe, Gruta 66 (en la foto, tocamos con Babylon Chat y VAF)…
No hubo problemas de normativas ni vecinos quejumbrosos.
Pudimos incluso tocar en la calle en pleno San Mateo. Y cuando digo en la calle lo digo literalmente, es decir, en la acera con un generador para amplificarlo todo. Sin problemas.
Por otro lado, pegar carteles si fue complicado, algo terminantemente prohibido en las impolutas paredes del centro de la ciudad y por lo cual nos llevamos algún que otro toletazo nocturno de la municipal. Nuestro bajista por aquel entonces, (el que menos corría, claro) puede dar fe de las agradables horas que se pasó en la comisaría del Fontán una oscura y fría noche del año 94.
Era complicado a nivel de promoción. Apenas hacíamos alguna radio, no había internet y el tema de carteles había que hacerlo con mucho cuidado, pero había escena. Mucha.
Acabábamos de salir de los ochenta y blandiendo nuestras primeras guitarras desafiábamos al mundo desde el escenario de “La Santa” o desde la radio más cercana.
Después de eso y tras el “zarzuelazo” de Gabino (años difíciles para el rock en directo en Oviedo), renacimos contra todo pronóstico,vimos como los locales se multiplicaban y los grupos se subían de nuevo a los escenarios.
Hoy en día la “ciudad cultural” parece haber creado una pequeña escena de músicos que estos últimos años tocan a destajo, donde sea y como sea. Mas de una vez me he encontrado el último año tocando en un garito de Martínez Vigil mientras a la vez tocaban otros tres grupos en otros tres garitos de la misma calle.
El nivel que muchas bandas (no todas, seamos sinceros) ofrecen es impresionante, y eso ha desembocado en multitud de músicos tocando a nivel nacional con cierto éxito. En solitario, con sus bandas o como músicos de estudio.
Pero parece que no, que no puede ser, que lo que podría desembocar en un “OviedoSound” (Gijón tuvo su oportunidad y no la desaprovecharon) se está convirtiendo en una sucesión de absurdos (parar un concierto acústico un domingo a las 13:00 horas lo es…) por parte del Ayuntamiento, que se empeña en hacer de Oviedo una ciudad de ópera y zarzuela marginando el rock en directo, que en gran parte y sin subvenciones es el que hace que Oviedo “suene” más allá del Pajares.
OviedoSound o no??
1 comentarios:
No entiendo muy bien a que se debe que paren los conciertos, pero en este caso, como en muchos otros, es probable que no se deba únicamente a un interés del Ayuntamiento en evitar que se realicen. Puede deberse también a la terquedad de los dueños de los locales de no legalizar las actividades que realizan en ellos, de intentar "escaquear el bulto" siempre y luego cuando les pillan "echar balones fuera", puesto que las "masas" siempre defenderán al agraviado y no suelen ser conocedoras de ordenanzas, impuestos...que hacen que se puedan realizar otro tipo de actividades.
Al final, por unos y por otros los que salen perjudicados son los "artistas" y por supuesto la Ciudad.
Ánimo.
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